Desde una visión contemporánea de la administración de los riesgos ocupacionales, las pequeñas y medianas empresas deben evitar eventos adversos, atender exigencias regulatorias, y a su vez estructurar de manera integrada la relación entre bienestar, trabajo y permanencia laboral. Bajo este enfoque, cada situación de enfermedad, accidente o disminución funcional constituye un escenario de intervención que, cuando se aborda con criterio técnico, fortalece el SG-SST (Sistema de gestión de la seguridad y salud en el trabajo), protege el talento humano y consolida la estabilidad institucional.
En este sentido, cada proceso de salud laboral ofrece una oportunidad para optimizar el sistema de gestión, mejorar los flujos de trabajo y conservar el valor del recurso humano; de esta manera la organización no enfrenta únicamente un diagnóstico clínico individual, sino un entramado de variables médicas, operativas, jurídicas y funcionales que pueden ser administradas de forma estructurada, favoreciendo la protección del trabajador, la continuidad de la actividad productiva, el acatamiento normativo y la robustez legal de la empresa.

Para una PyME, este tipo de escenarios exige definiciones articuladas donde se revisa la viabilidad de la permanencia en el puesto, la idoneidad de los ajustes razonables, la pertinencia de una reubicación o de una reincorporación gradual y la coherencia con los lineamientos del SG-SST deben evaluarse como parte de un mismo sistema, no como respuestas fragmentadas. Cuando estas decisiones se sustentan en metodología, la incertidumbre se convierte en capacidad de control y la exposición se transforma en una variable administrable.
Este entorno adquiere una dimensión aún más significativa con la entrada en vigor de la Ley 2466 de 2025, que establece para las organizaciones con 100 trabajadores o más una cuota mínima de vinculación de personas con discapacidad, entendida no como una condición clínica, sino como una expresión de diversidad funcional. Para muchas PYMES, este mandato abre una oportunidad estratégica para estructurar de manera anticipada su modelo de inclusión, fortalecer sus capacidades de gestión de situaciones de salud laboral y consolidar una cultura organizacional orientada a la estabilidad del empleo, la equidad y el desempeño.
En este marco se consolida la Guía del SG-SST orientada a la sostenibilidad del empleo y la salud laboral en PYMES de la Fundación CIREC, desarrollada como una herramienta operativa derivada del Modelo 4D CIREC, que articula la gestión estratégica, el desarrollo institucional, la inclusión y la sostenibilidad organizacional dentro de un mismo mismo sistema de gobernanza del empleo. Esta herramienta permite a las pequeñas y medianas empresas fortalecer sus entornos de trabajo, anticipar y gestionar de manera estructurada los escenarios de salud laboral, identificar su nivel de complejidad, definir su margen de actuación y establecer criterios claros para la activación de apoyos especializados. De esta manera, la organización consolida su capacidad de prevención, preparación y respuesta, en coherencia con un entorno regulatorio que promueve una inclusión efectiva, sostenible y técnicamente gestionada.

La Guía integra de forma articulada los componentes clínicos, normativos y organizacionales del SG-SST, apoyándose en un checklist técnico, ocupacional y metodológico que ordena y respalda la toma de decisiones relacionadas con la incorporación de trabajadores, la reincorporación, la reubicación, los ajustes razonables y los procesos de inclusión. De este modo, estas dinámicas se gestionan mediante criterios objetivos, evidencia y trazabilidad, en coherencia con la gobernanza del empleo del Modelo 4D, lo que permite que la continuidad laboral deje de depender de respuestas reactivas y se consolide como una dimensión planificada de la dirección empresarial.
Desde la medicina del trabajo y la gestión del SG-SST, la promoción de la salud, el fortalecimiento de la capacidad funcional, el acompañamiento al envejecimiento laboral y el cuidado de la salud mental se comprenden como dinámicas que impactan directamente el bienestar, el desempeño y la eficiencia organizacional. Cuando estas dimensiones se integran de manera estructurada a la gestión empresarial, mediante criterios objetivos y trazables, permiten construir entornos de trabajo más saludables, estables e inclusivos, favoreciendo la permanencia de los trabajadores y la incorporación exitosa de personas incluidas aquellas con discapacidad.
Abordar la seguridad y la salud en el trabajo desde el Modelo 4D de CIREC permite que las organizaciones no solo conserven a sus trabajadores en el tiempo, reduciendo la rotación del personal, sino que construyan entornos laborales cada vez más sólidos, confiables y preparados para nuevas vinculaciones, incluidas las personas con discapacidad. Este enfoque fortalece un SG-SST robusto, integrado y orientado a resultados, que respalda la toma de decisiones, protege la operación y convierte la gestión de la salud laboral en un activo estratégico para la sostenibilidad, la productividad y la reputación institucional de la empresa



