Mariana es curiosa, alegre y sueña con terminar el colegio para convertirse en doctora y ayudar a otros niños que, como ella, viven con hidrocefalia. Gracias al apoyo de su familia y de CIREC, avanza cada día hacia su independencia.
Hoy, Mariana necesita una silla neurológica y atención médica especializada para seguir creciendo y aprendiendo. ¡Apadrínala y acompaña su camino!